EL 2017 SE NOS FUE
No puedo permitir que el año 2017 consuma sus últimos
segundos sin antes, por lo menos enunciar aquello que hasta ahora se quedó
entre el tintero: Uno. – la pulverización critica a la cual han llevado al
partido liberal, tanto las directivas actuales, pasadas y anteriores, como sus
miembros a todo nivel, inscritos o no, concursantes, lo mismo que los
antagónicos que guardan la filosofía del progreso, la superación, los
beneficios del trabajo, la educación y la decencia, entre las muchas cualidades
adicionales del partido mayoritario nacional y de avanzada Liberal. Único capaz
en guardar la solides del Estado a presentar defendido, ante el mundo entero.
La proclama debería de ser, despertar de ese sueño inducido por los laureles de
las victorias atesoradas en las luchas de formación republicana acaecidas. Hoy
es responsable de la división interna, de Bogotá, de la inestabilidad
institucional que le aqueja y la debilidad de los partidos políticos, dentro de
Colombia nuestra patria, a causa de esa polarización egoísta, desleal y
desproporcionada que nos carcome, cuando podría apreciarse mejor por dondequiera,
y ni siquiera para beneficiar a unos pocos, sino que más bien y aunque parezca
mentira, para perjudicar a la nación entera.
Lo otro. – igualmente grave, es un poema, un son, dedicado
por uno de nuestros colaboradores sin ánimo electorero, a todos los residentes
de Bogotá en el concurso que recientemente y por primera vez se inició en
nuestra ciudad, llamado “Bogotá en cien palabras”. Obviamente no califico, no se trataba de un
relato corto a satisfacer las exigencias dentro de un concurso convocado para
tema libre y aparte de eso, satírico y hasta sarcástico. Si le publicamos aquí
hoy, se debe a que creemos vale la oportunidad del tema, titulado “BOGOTÁ –
METROPOLITANO LÍNEA 4 –” cuyas opiniones conocidas al respecto, también valen
la pena.
BOGOTÁ – ML4 –
Viéndole bajo nosotros
señoreadora,
fue inevitable el
conmovernos,
la ciudad presentaba un
cuadro sencillo de entender
desde la posición del
mirador,
propia para soñadores.
La
luz del atardecer bregaba por sobreponerse
al
manto de nubes coloridas
que
trataban de opacar
su
inmensidad de joven,
próxima
alcanzar el quinto centenario.
Pronto brillaron millares de centellas
dándole otro tono, oh hermosura,
nubes cediendo al
resplandor de astros,
arcanos, figuras
reclamando al elegido
pudor, armonía,
concordia.
Construcciones, parques avenidas
delineadas sobre pergamino valorado
con colores suaves
aplicados por expertos,
ajeno a manchas negras dañinas,
sin el humo
de trenes impetuosos
queriendo partir.
© Hoo77 & la vida cotidiana.
Donde el romanticismo también cuenta.
Septiembre 2017


