
DE LA OPINIÓN A LA DENUNCIA
Particularmente soy
seguidor de los periodistas de opinión personal, diferente a la de asuntos
singulares alejados del objetivo de informar, comentando escuetamente sobre
hechos puntuales, conocidos o no por el público en general y lógicamente por la
autoridad correspondiente.
Es el caso de aquellos
dedicados a seguir el escándalo, sainete, o delitos conexos a los cuales, con seguridad plena, la antigua
crónica llamada roja se deleitaba, los desecho, no entiendo el beneficio cultural
de los mismos. Los hechos confirmados ameritan la noticia individual que cada
quien busca para satisfacer la curiosidad personal que pretenda; el periodismo
investigativo lo considero una especialidad moderna de la Ciencia de la
Comunicación como tal - y no una queja desgarbada - de acuerdo con esas
funciones que se propone, debería de continuar con el desarrollo de la
investigación que inicia sin entorpecer a las oficiales, antes todo lo
contrario, aportando cuanto sea valedero a las mismas, alejándose de la
parcialidad engañosa en cualquier dirección y menos aún, ir tras determinado
personaje por el simple gusto de hacerlo satisfaciendo un querer personal sin
importar más que su interés cognoscitivo propio.
La línea divisoria
entre los dos aspectos: noticia y denuncia es auténtica y en todo momento
supongo que se debe de diferenciar hasta encontrar la pureza del relato
periodístico en bien de los lectores, al evitar hechos bochornosos en contra de
la Ciencia en sí, y por supuesto de la utilización del lenguaje que aparte de
lastimar, le desgastamos inútilmente. Por ejemplo, en la actualidad se lleva a
cabo una asamblea permanente, o paro nacional ya acostumbrado anualmente, por
parte de los miembros de Asonal Judicial, prácticamente con exclusividad en la
ciudad de Bogotá, sin que ninguno de los Medios Públicos locales que conozco le
haya hecho un seguimiento cualificado en el sentido de explicar sus razones y
metas para que llegue la gente del común, y en el momento indicado nos podamos
pronunciar libremente al respecto teniendo en cuenta que aquí estamos hablando
de lograr y conservar una paz por engendrar en los corazones de toda una nación
necesitada de ese bien imprescindible, que además, es un servicio primordial
que logra con mayor fuerza a cualquier otro, poder utilizarle, en unir al
pueblo terminando con las discordias, mayoritariamente pirres.
Cuantos ciudadanos
conocen el sentido y alcance del el Acuerdo 10445, CSJ, ¿es conciliador,
autoritario, tiene o no norte y un futuro efectivo? aun cuando se supone está
suspendido. Viéndole con un enfoque futurista que debe iniciarse de inmediato,
no propiamente con impedimentos burocráticos (léase trabajadores que luchan
tanto por la superación personal, como por aquella que le brinde mayor calidad
al producto final de su gestión particular y común del equipo, que en este caso
se trata ni más ni menos, de justicia). Por lo tanto es absolutamente
incomprensible que se impida la evolución necesaria de algo clamado, desde
siempre y seguramente para siempre, por la humanidad entera incluyendo,
nuevamente les menciono, a los gestores que proporcionalmente le imparten;
Justicia pronta y eficiente, debería de ser la consigna; lograrle, no es tan
difícil como parece, es cuestión de una
enseñanza habitual y concertada.
En consecuencia demos
la nota afinada y con el efecto requerido.
Foto:
GH tomada
de la impronta de setenta y ocho obras
Del Tarot Universal de Salvador Dalí.
Del Tarot Universal de Salvador Dalí.
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Donde el romanticismo también cuenta.
Febrero 2016