25 feb 2016

DE LA OPINIÓN A LA DENUNCIA






DE LA OPINIÓN A LA DENUNCIA


Particularmente soy seguidor de los periodistas de opinión personal, diferente a la de asuntos singulares alejados del objetivo de informar, comentando escuetamente sobre hechos puntuales, conocidos o no por el público en general y lógicamente por la autoridad correspondiente.


Es el caso de aquellos dedicados a seguir el escándalo, sainete, o delitos conexos a  los cuales, con seguridad plena, la antigua crónica llamada roja se deleitaba, los desecho, no entiendo el beneficio cultural de los mismos. Los hechos confirmados ameritan la noticia individual que cada quien busca para satisfacer la curiosidad personal que pretenda; el periodismo investigativo lo considero una especialidad moderna de la Ciencia de la Comunicación como tal - y no una queja desgarbada - de acuerdo con esas funciones que se propone, debería de continuar con el desarrollo de la investigación que inicia sin entorpecer a las oficiales, antes todo lo contrario, aportando cuanto sea valedero a las mismas, alejándose de la parcialidad engañosa en cualquier dirección y menos aún, ir tras determinado personaje por el simple gusto de hacerlo satisfaciendo un querer personal sin importar más que su interés cognoscitivo propio.  

La línea divisoria entre los dos aspectos: noticia y denuncia es auténtica y en todo momento supongo que se debe de diferenciar hasta encontrar la pureza del relato periodístico en bien de los lectores, al evitar hechos bochornosos en contra de la Ciencia en sí, y por supuesto de la utilización del lenguaje que aparte de lastimar, le desgastamos inútilmente. Por ejemplo, en la actualidad se lleva a cabo una asamblea permanente, o paro nacional ya acostumbrado anualmente, por parte de los miembros de Asonal Judicial, prácticamente con exclusividad en la ciudad de Bogotá, sin que ninguno de los Medios Públicos locales que conozco le haya hecho un seguimiento cualificado en el sentido de explicar sus razones y metas para que llegue la gente del común, y en el momento indicado nos podamos pronunciar libremente al respecto teniendo en cuenta que aquí estamos hablando de lograr y conservar una paz por engendrar en los corazones de toda una nación necesitada de ese bien imprescindible, que además, es un servicio primordial que logra con mayor fuerza a cualquier otro, poder utilizarle, en unir al pueblo terminando con las discordias, mayoritariamente pirres.     

Cuantos ciudadanos conocen el sentido y alcance del el Acuerdo 10445, CSJ, ¿es conciliador, autoritario, tiene o no norte y un futuro efectivo? aun cuando se supone está suspendido. Viéndole con un enfoque futurista que debe iniciarse de inmediato, no propiamente con impedimentos burocráticos (léase trabajadores que luchan tanto por la superación personal, como por aquella que le brinde mayor calidad al producto final de su gestión particular y común del equipo, que en este caso se trata ni más ni menos, de justicia). Por lo tanto es absolutamente incomprensible que se impida la evolución necesaria de algo clamado, desde siempre y seguramente para siempre, por la humanidad entera incluyendo, nuevamente les menciono, a los gestores que proporcionalmente le imparten; Justicia pronta y eficiente, debería de ser la consigna; lograrle, no es tan difícil como parece, es cuestión de  una enseñanza habitual y concertada.

En consecuencia demos la nota afinada y con el efecto requerido.



Foto: GH tomada de la impronta de setenta y ocho obras
         Del Tarot Universal de Salvador Dalí.  
    
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Donde el romanticismo también cuenta.

Febrero 2016