31 oct 2015

CURIOSIDAD CIENTIFICA

Curiosidad Científica ante los procedimientos
Tema complejo difícil, que por interesarme de sobremanera no puedo dejar de pasar sin compartir con ustedes de forma natural y comprensible.

Es curioso cuando una idea que te da vueltas y vueltas en la cabeza, de pronto la escuchas en alguna parte que frecuentas. Pues bien, hace poco leía una frase particular, cuyo autor es Antonio  Caballero, en un artículo de opinión. Revista Semana octubre 04, referente a una paz duradera, decía, sic “Ahora: para que la paz se mantenga, se necesita también la otra justicia, objetiva a la operatividad  procedimental,  la justicia social” Nada más cierto, en un país donde existimos muchos aprendices de  abogados y bregamos por la justicia a la medida para cada caso que en la vida cotidiana se presente sin hallar una solución pronta y eficiente a los mismos. Fallamos por exceso, tanto como por defecto.
En exceso, pues la cantidad de normas que se encuentran para aplicar a una queja puede llegar a ser tan extensa que convierte lo demandado en todo una tesis jurídica, lo cual tomará muchísimo tiempo en desarrollarse para solicitarle bajo una condición pragmática fáctica. En defecto porque una vez superada la barrera anterior que criticó en función de la efectividad particular; nunca por la investigación natural a fenómenos naturales definidos en la jurisprudencia; se encuentra el afectado con los críticos verdaderos al sistema judicial, estos, en términos generales, ejercen esa misma crítica en función incomprensible al sistema por el cual se debería trabajar sagradamente por la profesión más allegada al bienestar social. En las demás profesiones, aparte del Derecho, pertenecientes a las Ciencias Sociales, aunque a veces ocurra lo mismo no llegan a causar  conmoción social ni por consiguiente, política. Cuando en estas últimas llega a ocurrir un error o un impedimento en los procedimientos, afecta directamente a un individuo y seguramente su entorno más íntimo, de alguna manera oprimiéndole, nunca a cientos o millares, lo cual sería catastrófico.
Seria y es catastrófico, al caminar (observar) el sistema socio económico en general concentrándonos en alguno de los sectores más significativos del mismo por unos instantes, con el único afán de poder diagnosticar principalmente los contras procedimentales de cada segmento particular,  y al observarles deducimos con la facilidad de experto, esas fallas engorrosas que en la práctica se vuelven insuperables por la simple razón de la satisfacción que le debemos al Contratante, o sea en el asunto  jurídico procedimental, al sistema, dinamizado por la parte doliente de los ciudadanos, ávidos de justicia a su caso particular.
En la empresa privada es mucho más sencillo. El jefe, gerente o patrón, quiere entender como  su inversión x, de la cual esperaba un rendimiento de cinco, tan solo llega a tres y medio; su asesor financiero de confianza, en la mayoría de los casos el Contador de la empresa, se desvive durante varios días hábiles preparando cualquier cantidad de papeles de trabajo que le ayuden a contentar, demostrándole al jefe, que cinco es igual a teres medio y que por tal razón, usted, el jefe, siempre gana y no tiene porque preocuparse. Al  llegar el fin de semana el Contador viaja a las Islas Caimán, acompañado de su pareja, con la totalidad de los gastos pagos.
El asunto procedimental, tan valorado en la empresa privada, difícilmente llegará a generar una conmoción nacional; en cambio en lo judicial si, con la agravante de que nunca funcionará mientras no se estudien  hasta lograr un nuevo diseño en sus bases, y se conozcan sus actores y defensores, esperando en la mayoría de los casos, el paternalismo común de nuestro País que evita las conmociones. El procedimiento jurídico en lo operativo y por supuesto ceñido  a los códigos, necesita de un alivio urgente e inmediato en bien de la paz  anhelada y perdurable, el pueblo, y lo sobresaliente del caso, un sistema oportuno, confiable y efectivo que nos ahínque al poder intrínseco de la nación en la libertad y la justicia.  

Picture: GH   
© Hoo77 & la vida cotidiana.
Donde el romanticismo también cuenta.
Octubre 2015