4 dic 2017

IDENTIDAD





 

    IDENTIDAD



“La IDENTIDAD de los activos virtuales es igual a la representación que los mismos puedan tener sobre la red, en el momento de ser valorados en dinero” -GH octubre 2017-

Es completamente cierto, el valor del Bitcoin de hoy en día, prueba lo dicho antes. Que sería del Bitcoin donde nadie lo utilizare, la criptomoneda tomo de no se sabe dónde, aunque si el porqué, un valor inusitado que asombra a cualquiera por la única razón de que se utiliza cada día como medio de pago, ahorro y referencia en los negocios virtuales, e incluso no virtuales, puesto que ya se acepta en diferentes centros comerciales dedicados a esta actividad a lo largo de muchos países.

Confieso que no conozco los pormenores en la historia de esta criptomoneda popularizada en el año 2009 por Satoshi Nikamoto, quien perfectamente podría ser un grupo de personas en cambio de una sola y anónima. No obstante me parece irremediable el valor que ha alcanzado, y lo de mayor trascendencia, cuanto podrá llegar a alcanzar ese valor unitario y fluctuante entre transacciones.   

En las personas, las razones aceptadas y valederas por las cuales pueden llegar a toma otra identidad, o un seudónimo público, obedecerá a una determinación tomada debido a circunstancias particulares, por ejemplo, para continuar con la idea que se traía: en el fenómeno de la internet, las hoy famosas redes sociales que prácticamente lo recomiendan. Lo mismo sucede entre otras, en algunos eventos de tipo periodístico y literario en donde por cualquiera que sea la razón, igualmente se pide un seudónimo. En fin, los seudónimos protegen la identidad de alguien en casos concretos, y esto, para ese alguien es sin duda beneficioso y como se dijo antes seguro, sin importar el valor intrínseco que pueda tener una obra antes de ser reconocida, y partiendo de la misma, su autor que a todas luces cumplirá con los designios generales de la ley, por supuesto, incluyendo lo profesional.

Para los blogueros, como nosotros lo somos, el seudónimo nos ayuda a alcanzar aquella libertad necesaria para expresar sentimientos por encima de nuestras actuaciones cotidianas y que de otra forma, sería demasiado comprometedor el lidiar simultáneamente con diferentes roles, ejecutados por la misma persona, cundo se trata de mundos diferentes en donde la confrontación no tiene cabida,  y nuestro blog, antes de político, es romántico, lo cual a veces revela situaciones que nos sonrojan, puesto que creemos en ese romanticismo y el velo sutil que le cubre llamado por algunos  pudor, ante el convenio con el deseo natural convertido en realidad propia; nos alojamos allí cerca de la ficción, apartados de la realidad, para blindar ecuánimemente el valor creado, superando el sufrimiento de ese otro mundo  diferente que destruye cuanto no entiende, ni puede poseer, a costa de ataques pirres perjudiciales similmente para quien o quienes les ejecutan, o sufren.     

 La identidad es el tesoro sagrado que resguarda nuestra existencia viva, aun cuando se utilice con muchos personajes involucrados en obras ficcionarias, o pretensión de crónica de dicha imaginaria quedada entre una y otra posición, lo cual puede llegar a traducir la apatía postragedia, de haber sido objeto del siniestro inmisericorde del hurto de aquella, bien sea la real, o la ficcionaria, empleada durante los mejores momentos de la actividad cotidiana, al igual que en la artística y por sobre todo, en la cierta. Precisamente será ahí cuando podamos valorar nuestra templanza y la satisfacción sobre lo gestado. Es la victoria de la realización, cualquiera que haya podido ser, contra la materialidad incipiente, propia del deseo pecaminoso por tenerlo todo. Es, debiendo serlo, la libertad a la forma de la existencia creativa. Defenderla, no solamente es necesario, sino que es una obligación honorifica.

Imagen: Blogger   


© Hoo77 & la vida cotidiana.
Donde el romanticismo también cuenta.
Octubre 2017                
  

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