31 dic 2017

EL 2017 SE NOS FUE





     EL 2017 SE NOS FUE

No puedo permitir que el año 2017 consuma sus últimos segundos sin antes, por lo menos enunciar aquello que hasta ahora se quedó entre el tintero: Uno. – la pulverización critica a la cual han llevado al partido liberal, tanto las directivas actuales, pasadas y anteriores, como sus miembros a todo nivel, inscritos o no, concursantes, lo mismo que los antagónicos que guardan la filosofía del progreso, la superación, los beneficios del trabajo, la educación y la decencia, entre las muchas cualidades adicionales del partido mayoritario nacional y de avanzada Liberal. Único capaz en guardar la solides del Estado a presentar defendido, ante el mundo entero. La proclama debería de ser, despertar de ese sueño inducido por los laureles de las victorias atesoradas en las luchas de formación republicana acaecidas. Hoy es responsable de la división interna, de Bogotá, de la inestabilidad institucional que le aqueja y la debilidad de los partidos políticos, dentro de Colombia nuestra patria, a causa de esa polarización egoísta, desleal y desproporcionada que nos carcome, cuando podría apreciarse mejor por dondequiera, y ni siquiera para beneficiar a unos pocos, sino que más bien y aunque parezca mentira, para perjudicar a la nación entera. 

Lo otro. – igualmente grave, es un poema, un son, dedicado por uno de nuestros colaboradores sin ánimo electorero, a todos los residentes de Bogotá en el concurso que recientemente y por primera vez se inició en nuestra ciudad, llamado “Bogotá en cien palabras”.  Obviamente no califico, no se trataba de un relato corto a satisfacer las exigencias dentro de un concurso convocado para tema libre y aparte de eso, satírico y hasta sarcástico. Si le publicamos aquí hoy, se debe a que creemos vale la oportunidad del tema, titulado “BOGOTÁ – METROPOLITANO LÍNEA 4 –” cuyas opiniones conocidas al respecto, también valen la pena.  

    
  
  BOGOTÁ – ML4 –

Viéndole bajo nosotros señoreadora,
fue inevitable el conmovernos,
la ciudad presentaba un cuadro sencillo de entender
desde la posición del mirador,
propia para soñadores.
                                                                                             
La luz del atardecer bregaba por sobreponerse
al manto de nubes coloridas
que trataban de opacar
su inmensidad de joven,
próxima alcanzar el quinto centenario.

Pronto brillaron millares de centellas
dándole otro tono, oh hermosura,                                                       
nubes cediendo al resplandor de astros,
arcanos, figuras reclamando al elegido
pudor, armonía, concordia.

Construcciones, parques avenidas
delineadas sobre pergamino valorado
con colores suaves aplicados por expertos,
ajeno a manchas negras dañinas, sin el humo
de trenes impetuosos queriendo partir.


© Hoo77 & la vida cotidiana.
Donde el romanticismo también cuenta.
Septiembre 2017 

 

  


         
     


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